TODO DESINFECTADO

TODO DESINFECTADO

8 enero, 2020 | prensa | Limpieza

El objetivo de la desinfección es eliminar el riesgo de infectividad de un material o superficie, pero se tendrá que atender una serie de recomendaciones.

Dependiendo del material a tratar y la evaluación costo – beneficio, utilizaremos un método apropiado de desinfección o esterilización y teniendo en cuenta la capacidad del agente para destruir microorganismos o reducirlos, se clasifican en distintos niveles.
El bajo reduce microorganismos, no el Bacilo de Koch, ni formas esporuladas, ni virus no lipídicos, tiene poca efectividad frente a hongos y, generalmente, es de uso antiséptico; el intermedio elimina bacterias vegetativas, mata al Bacilo de Koch, algunas esporas bacterianas, hongos y virus; y el alto elimina todos los microorganismos incluyendo esporas, hongos y virus.
A la hora de elegir que desinfectante usar, se deberán tener en cuenta los factores que interfieren en su acción.
Así, el tiempo de contacto, ya que actúan por reacciones químicas, donde la velocidad de reacción es proporcional al número de bacterias sobrevivientes por unidad de volumen. La muerte no es instantánea en ningún microorganismo por lo que se debe conocer el tiempo de acción. Es indispensable reducir la carga microbiana inicial para asegurar su eficacia.
La forma de aplicación que puede ser por pulverización, inmersión o contacto con la superficie; la concentración que no se debe modificar la establecida para cada procedimiento, y la temperatura, ya que aumenta la velocidad de muerte al incrementarse y varía según cada producto y materia presente en la superficie a tratar.
También se deberán atender el pH, ya que la acidez como la alcalinidad son perjudiciales y cada desinfectante tiene su pH óptimo de acción; la estabilidad dado que tras la dilución la solución sufre alteraciones y se recomienda usar soluciones recién preparadas ya que se pueden contaminar o perder sus propiedades.
Otro factor es la estabilidad microbiana que se da cuando un microorganismo no se destruye con un desinfectante en su concentración de uso o frente a otro microorganismo de igual o diferente especie, lo que sucede por intercambio de información genética; por tiempo inadecuado de exposición; por presencia de sustancia orgánica.
Finalmente, habría que atender la influencia de sustancias orgánicas que interfieren negativamente, protegiendo a los microorganismos formando barreras impidiendo el contacto con el desinfectante, formando componentes inertes por precipitación o reducción. Mientras que las sales de las aguas duras disminuyen el efecto antimicrobiano de los Amonios cuaternarios, el alcohol formando parte de un desinfectante aumenta el efecto antimicrobiano, y en aplicaciones en altas concentraciones se debe considerar el grado de absorción.

ep

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